El Antigravity A1 supone un auténtico punto de inflexión dentro del sector de los drones de consumo. No solo estamos ante el primer dron comercial capaz de grabar vídeo real en 360º, sino también frente a una nueva forma de volar, grabar y experimentar el entorno gracias a su sistema de pilotaje inmersivo con gafas.
En este artículo te contamos las primeras impresiones reales del Antigravity A1. El objetivo es responder a las dudas más habituales de cualquier persona que se esté planteando comprarlo.
¿Qué es el Antigravity A1 y por qué es diferente?
El Antigravity A1 es un dron desarrollado por el equipo de Antigravity junto a la tecnología de Insta360, diseñado para eliminar una de las mayores barreras del vuelo con drones: la complejidad. Aquí no hace falta ser piloto experto ni tener conocimientos técnicos avanzados. Desde el primer momento, el sistema está pensado para que cualquier usuario pueda despegar, volar y grabar con facilidad.
La gran diferencia frente a otros drones es su capacidad de grabar absolutamente todo en 360 grados, permitiendo que el piloto se concentre en disfrutar del vuelo sin preocuparse por el encuadre. Todo se graba y se decide después, en postproducción.
Diseño, peso y normativa: un dron pensado para todos
A nivel de diseño, el Antigravity A1 es compacto, plegable y muy fácil de transportar gracias a su estuche. Uno de los puntos más importantes es el peso, ya que el dron ofrece dos opciones de batería. Con la batería ligera, el conjunto se queda en 249 gramos, lo que permite volarlo dentro de la categoría A1, sin necesidad de licencia en muchos países europeos.
Si se opta por la batería de mayor capacidad, el peso sube ligeramente hasta los 260 gramos, entrando en la categoría C1, que sí requiere una formación básica. En cualquier caso, el proceso es sencillo y se puede completar en muy poco tiempo.
Autonomía y sistema de baterías
El sistema de baterías es extraíble y muy práctico. Dependiendo de la batería utilizada, la autonomía varía de forma notable. Con la batería ligera, el tiempo de vuelo ronda los 24 minutos, mientras que la batería de mayor capacidad puede ofrecer hasta 39 minutos, dependiendo del tipo de vuelo y de las condiciones.
El módulo de carga es otro de los aspectos bien resueltos del Antigravity A1. Incorpora una pequeña pantalla que muestra en todo momento el estado de cada batería y permite cargar varias de forma inteligente mediante USB-C, incluso con cargadores de carga rápida.
Cámaras 360º: grabar sin preocuparte del encuadre
El corazón del Antigravity A1 está en su sistema de cámaras. El dron incorpora dos cámaras de 180º, situadas en la parte superior e inferior, que se fusionan para crear una esfera completa en 360º. El cosido de imagen es excelente y, en la mayoría de situaciones, resulta prácticamente imposible distinguir dónde se unen ambas imágenes.
Gracias a la tecnología de Insta360, el dron permite grabar hasta 8K a 30 fps o 5K a 60 fps, ofreciendo una calidad más que suficiente tanto para creadores de contenido como para usuarios domésticos. Además, cuenta con un sistema de cosido asistido por inteligencia artificial, especialmente útil en tomas cercanas.
Sensores, estabilización y aterrizaje automático
El Antigravity A1 no solo graba bien, también vuela de forma muy estable. Incorpora sensores frontales e inferiores que facilitan el aterrizaje automático y evitan problemas en maniobras sencillas. El tren de aterrizaje se despliega y repliega automáticamente, aportando una sensación de producto muy bien acabado.
En cuanto al sonido, el dron ronda los 75 decibelios, un nivel audible pero normal dentro de su categoría.
Gafas Antigravity: una experiencia de vuelo inmersiva
Uno de los elementos más llamativos del Antigravity A1 son sus gafas de pilotaje. Gracias a ellas, el usuario puede mirar en cualquier dirección mientras vuela, viendo exactamente lo que rodea al dron. La experiencia es totalmente inmersiva.
Las gafas incorporan lentes tipo pancake, un sistema de ventilación avanzado con modo anti-empañamiento y una cámara inferior para el modo pass-through, que permite ver el entorno real sin quitarse el visor.

Comodidad, ajustes y grabación desde el visor
El nivel de personalización de las gafas es sorprendente. El ajuste de IPD es independiente para cada ojo, se pueden regular las dioptrías para personas con miopía y se incluyen adaptadores para colocar lentes graduadas personalizadas.
Además, el visor cuenta con memoria interna y ranura microSD, permitiendo grabar exactamente lo que ve el piloto, incluyendo el HUD en realidad aumentada con información como altura, distancia o punto de aterrizaje.
La batería del visor se coloca en un collar externo, reduciendo el peso sobre la cabeza y aumentando la comodidad en sesiones largas.
Controlador y modos de vuelo: ideal para principiantes
El mando del Antigravity A1 está claramente pensado para usuarios sin experiencia previa. El control se realiza principalmente con una mano, combinando gatillo, inclinación y giro de muñeca.
El dron ofrece dos modos principales: el modo 360º, donde el movimiento de la cabeza influye en la orientación, y el modo FPV, con visión fija al frente. Este último resulta más cómodo y reduce la sensación de mareo, especialmente en usuarios nuevos.
Incluye funciones avanzadas como Return to Home, seguimiento de objetos, rutas GPS automáticas y diferentes modos de grabación (cinematográfico, normal y velocidad).
Experiencia de vuelo real
La experiencia de vuelo del Antigravity A1 es, sencillamente, espectacular. La curva de aprendizaje es mínima y en pocos minutos cualquier persona puede controlarlo con soltura. La sensación de volar en primera persona, girar la cabeza y explorar el entorno es difícil de describir sin probarlo.
Incluso personas de diferentes edades pueden pilotarlo sin dificultad, lo que demuestra que uno de los grandes aciertos de este dron es su accesibilidad.
Grabación y edición: libertad total en postproducción
Grabar en 360º cambia por completo la forma de crear contenido. Con el Antigravity A1 no es necesario preocuparse por el encuadre durante el vuelo. Todo queda registrado y es en postproducción donde se decide qué plano utilizar.
Desde una sola toma es posible extraer varios vídeos distintos, algo especialmente útil para eventos, deportes o redes sociales. El sistema es compatible con la app móvil de Insta360, software de escritorio y programas profesionales como Adobe Premiere.
Precios y bundles disponibles
El Antigravity A1 se comercializa en distintos packs que se adaptan a diferentes necesidades. El Standard Bundle parte desde los 1.399 €, mientras que los packs Explorer e Infinity incluyen más baterías, cargador múltiple y accesorios adicionales, alcanzando los 1.699 € en la versión más completa.
¿Merece la pena el Antigravity A1?
El Antigravity A1 es el único dron 360º comercial del mercado, con una tecnología que actualmente no tiene rival directo.
Es ideal tanto para creadores de contenido como para usuarios que buscan una experiencia de vuelo diferente, sencilla y tremendamente inmersiva.
El Antigravity A1 no solo se pilota, se vive. Es un dron que elimina barreras, invita a disfrutar del vuelo y abre nuevas posibilidades creativas gracias a la grabación en 360º. Una propuesta única que redefine lo que entendemos por volar y grabar desde el aire.